Saltar al contenido
Gran Maestro Internacional · FIDE
Dominando el Àlvaritmo
‹ Blog

Entrenamiento

Cómo analizar tus propias partidas

Àlvar Alonso · · 2 min de lectura

Analizar las propias partidas es probablemente el entrenamiento más rentable que existe. Pero hay una forma de hacerlo que apenas enseña nada: abrir el módulo, ver la flecha y pasar a la siguiente jugada. Este es el método que de verdad funciona.

1. Primero, sin ordenador

Nada más terminar el torneo (o al día siguiente), repasa la partida tú solo. Apunta qué pensabas en cada momento clave, qué variantes calculaste y en qué te equivocaste según tu propio criterio. Ese registro es oro: muestra cómo piensas, no solo qué jugaste.

2. Busca los momentos críticos

En una partida suele haber tres o cuatro momentos que lo deciden todo: un cambio de estructura, una decisión de enroque, una ruptura, un apuro de tiempo. Concéntrate en ellos en lugar de revisar las cuarenta jugadas con la misma atención.

3. Después, el módulo

Ahora sí, compara tu análisis con el del motor. Pero no te quedes en la evaluación: pregúntate por qué la jugada que propone es mejor. Si no lo entiendes, juega la posición contra el ordenador hasta que lo veas claro.

4. Saca conclusiones

  • ¿Pierdes puntos en la apertura, en el medio juego o en el final?
  • ¿Te equivocas más con poco tiempo en el reloj?
  • ¿Hay un tipo de posición que se te atraganta siempre?

Las respuestas te dicen qué entrenar las próximas semanas. Y si las revisas con un entrenador, mucho mejor: es lo primero que hacemos en una clase particular.